martes, 13 de julio de 2010

POMPEYA Y HERCULANO, SU ÚLTIMO DÍA

Hoy no vamos a ganar batallas, ni a conquistar ciudades. Hoy veremos cómo el poder de la Naturaleza es capaz de destruir a los hombres y a las cosas. Pompeya, la ciudad que a todos nos fascina y envuelve con su misterio, se convirtió en una trampa mortal para miles de personas el 24 de agosto del año 79, cubriéndolos de ceniza y roca en lo que fue la mayor catástrofe natural del mundo antiguo.
Hoy pondréis rostro a todas ellas, sus vidas se acercarán a las nuestras hasta llegar a sentirnos identificados. Su día a día cargado de honores y miserias, se pasea a lo largo de este vídeo sin que el tiempo haya hecho mella en buena parte de las costumbres y, por supuesto, en los sentimientos. En ellos también os encontraréis con Plinio el Viejo y descubriréis el porqué se denomina a este tipo de erupciones volcánicas, "erupciones plinianas".
Este documental lo adquirí hace unos años y me resultó ameno, me he llevado una agradable sorpresa al encontrarlo en Internet, por ello, me alegra poder compartirlo hoy con vosotros. Han combinado investigaciones científicas y espectaculares efectos especiales para lograr esta película que recrea las últimas horas de una ciudad ajena al peligro que la acechaba.
El descubrimiento de la crónica escrita por Plinio el Joven, ha sido fundamental para reconstruir los hechos. La recreación de los personajes está basada en investigaciones históricas, así como en esqueletos y moldes perfectamente conservados de las víctimas.
NOTA: Recordad que solo soy una aficionada a la historia y por lo tanto mi opinión no tiene más validez que eso, la de una aficionada. Los vídeos o libros que propongo, son solo un consejo personal.

2 comentarios:

  1. NO por haber visto antes este conjunto de documentales me dejan de resultar fascinantes, acaso querida Pepita porque la destrucción de Pompeya represente, como pocas desgracias humanas, el miedo que anida en el inconsciente de cualquier civilización de perderlo todo en un instante, cuando la naturaleza decide, sin aviso previo, que sus tiempos y circunstancias no tienen nada que ver con los planes humanos y nos recuerda que realmente no somos nada en medio del Universo, dándonos una dolorosa cura de humildad y demostrando que en realidad podemos mucho menos de lo que creemos y los avances científicos nada pueden contra la fuerza desatada de los cuatro elementos de los que hablaban desde la Grecia clásica: tierra, viento, fuego y agua. Aunque confieso que ante este tipo de calamidades, me pregunto si realmente es la Naturaleza la que habla o es otra voz muy superior la que decide hablar para que le escuchemos de una santa vez. No sabría qué decir.
    Saludos a todos

    Ricardo / West

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  2. La Naturaleza siempre recuerda al Hombre que el género Humano no es tan importante como cree. Tú lo has dicho "cura de humildad" y vaya si lo es.
    Nos endiosamos y nos creemos superior a lo divino y claro...
    Recuerdo las palabras con las que se hizo la promoción del Titanic, una campaña de marketing si precedentes: "No lo hunde ni Dios". Sobran las palabras.
    Besos

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